Una de las preocupaciones o dudas de los padres de niñas  entre 8 y 13 años de edad, es la telarca. Manifestándose como el crecimiento de los pechos, suele generar dudas sobre si es normal, si es el momento indicado, y si va desarrollándose de manera sana.

La pubertad es una de las más importantes etapas de la vida de las niñas, y generalmente se presenta entre los 8 y los 13 años de edad. Existen sin embargo, variaciones en este rango de edades, que no necesariamente deben causar preocupación, pues los cambios hormonales que inician la pubertad pueden variar de un niño a otro.

Una de las primeras señales del inicio de la pubertad es el crecimiento de los pechos o telarca. En un principio aparece una pequeña protuberancia justo abajo del pezón. Suele ser poco pequeña, suave, y en ocasiones causar algo de molestia, especialmente con el roce de la ropa.

Más adelante se empezará a notar claramente el aumento de  tamaño del seno. Este bien puede ser asimétrico, creciendo un lado más rápido que el otro, incluso por algunos meses. Ya que se trata de un proceso que puede tardar entre uno y cuatro años, no hay problema con la diferencia de tamaños, al final del crecimiento de los pechos deben ser de más o menos el mismo tamaño.

El crecimiento de los pechos es fuente de ansiedad en las niñas, que a veces lo viven como una experiencia de frustración, pues buscan una perfección física que por supuesto aun no adquieren, comparándose con sus compañeras, y deseando que fuera más lento o más rápido, con mayor crecimiento o menor, etc.

Una regla general para “predecir” la edad y ritmo del crecimiento de los pechos es la herencia: en muchas ocasiones la niña sigue el patrón que tuvo su madre. Esto no es, sin embargo, una regla absoluta, pues también pueden influir la complexión general, una buena alimentación, el mantener una buena postura con la espalda recta, o hasta el lugar donde se habita.

 

Etapas de Tanner mamario
Etapas de Tanner mamario – Las edades se muestran sólo como una referencia general

 

Problemas en el crecimiento de los pechos

En ocasiones, el crecimiento de los pechos o telarca no ocurre como uno lo espera. Existen diversas situaciones que pueden constituir desde una enfermedad hasta simplemente alguna variedad de lo normal:

Hipoplasia – Escaso crecimiento de los pechos

Una de las principales causas de consulta. Generalmente el aparente retraso en el crecimiento se debe a que simplemente todas las niñas son diferentes unas de otras, y que por sus características hormonales las mamas crecerán más tarde o más lentamente.

Sólo es motivo de preocupación cuando se tienen más de 13 años y no han comenzado su crecimiento, o si se acompañan de ausencia en otras características sexuales, como la falta de menstruación a los 15 años o ausencia de vello púbico o axilar. En estos casos se requiere valoración médica.

Macromastia – Crecimiento exagerado de los pechos

También llamada hipertrofia mamaria. En ocasiones algunas niñas se preocupan porque el crecimiento de sus mamas les parece exagerado. La mayoría de las veces simplemente han crecido antes que las de sus compañeras, y sólo es cuestión de reconocer que todas son diferentes.

En algunos pocos casos puede haber un crecimiento exagerado, y se requiere la valoración por el médico para descartar algún tumor o inflamación, o simplemente porque se presente dolor de espalda o irritación de la piel. Generalmente no es el caso, y podrá remediarse con el uso de un sostén adecuado y tal vez un analgésico.

Asimetría – Diferencia en el crecimiento de los pechos

Como se mencionaba previamente, es muy frecuente que una de las mamas crezca antes que la otra, e incluso es normal que al finalizar el desarrollo, un lado sea un poco más grande o con forma discretamente diferente.

Cuando, una vez terminado el crecimiento, haya una diferencia importante entre ambas mamas, se puede ofrecer tratamiento quirúrgico, principalmente por inquietudes estéticas de la niña.

Polimastia – Mamas supranumerarias

En ocasiones puede ocurrir el desarrollo de  tejido mamario adicional, llamado polimastia, más frecuente en la región axilar. También pueden presentarse pezones adicionales, generalmente en la parte anterior del tórax, llamados supranumerarios o politelia. La mayoría de las veces no requieren ningún tratamiento, y su importancia es únicamente si la niña tiene preocupaciones estéticas.

Sin embargo, es importante detectar la presencia de tejido mamario adicional, para incluirlo durante las revisiones ginecológicas o autoexploraciones para la detección de cáncer de mama.

Estrías

Otro problema con el rápido crecimiento de los pechos en la adolescencia, es la aparición de estrías. Consisten en “rupturas” de las capas elásticas de la piel, que ocasionan líneas en un principio rojas y posteriormente blancas. No tienen ninguna implicación médica, y su tratamiento es puramente estético.

Puede ayudar a prevenirlas el uso de sostén adecuado, especialmente durante el ejercicio; también se consiguen comercialmente cremas antiestrías que se utilizan de manera preventiva.

 

La gran mayoría de las preocupaciones de las niñas respecto a sus pechos van a ser afortunadamente infundadas, y ocasionadas por la gran variabilidad en el crecimiento de los pechos entre una niña y otra, así como la idea de perfección física que desafortunadamente impera hoy en día.

En caso de duda o cuando se presente alguna situación de las mencionadas anteriormente como sospechosas, puede solicitar la valoración médica.

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